Obras / Books / Livres

portada-hauteinfidelite.jpgHaute infidélité
(La Différence)

Juliân, professeur de philosophie, divorcé, a trois maîtresses. Entre la féministe Marcela, devenue éditrice pour atteindre l'idéal féminin que sa mère lui avait inculqué, Silvina qui, déménageant à New York, veut l'entraîner dans sa nouvelle vie d'attachée culturelle et Sabine, l'anesthésiste qui se shoote à l'ecstasy, il ne sait plus où il en est. À chaque fois qu'il fait l'amour avec l'une des femmes, il pense que c'est avec celle-là qu'il devrait faire sa vie. Jusqu'au jour où il se retrouve à l'hôpital, pétri de culpabilité. Qui voit-il à son chevet, complices ? Ses trois maîtresses. Avec une drôlerie constante, un regard aigu et moqueur sur les moeurs de ses contemporaines comme du pauvre mâle tombé entre leurs griffes, Rosa Beltrén dresse un portrait hilarant de notre société aux mœurs prétendument libérées.



portada-paradis.jpgLe Paradis, c'etait nous
(La Différence, 2011)

Considérée comme une des romanciéres mexicaines les plus remarquables de sa génération, Rosa Beltrán possède une voix bien a elle dont la fantaisie et la drôlerie rappellent parfois le ton des films d'Almodóvar. Le Paradis, c'était nous est son premier livre traduit en français.

Sur un mode burlesque, et souvent hilarant, Rosa Beltrán nous conté l’histoire d’une famille mexicaine issue de la classe moyenne aisée de Mexico dans les vingt dernières années du XXe siècle. Comme le Mexique de cette époque qui passe de la prospérité pétrolière, qui a engendré une corruption dévastatrice, à la crise économique de 1982, la famille, sous les semblants d’une vie paradisiaque, est minée de l'intérieur. Le fils ainé, Tobias, est fou et grandit dans un rapport incestueux avec sa mère, les deux filles ne parviennent pas à fonder une famille, les parents ne se comprennent pas et tous se tournent vers des thérapies diverses, psychiatriques ou psychanalytiques, pour trouver remède à leurs maux. Avec un humour désopilant, Rosa Beltrán nous montre le tragique de cette déroute familiale, comme le suicide raté du fils qui veut imiter la passion du Christ ou les séances de thérapie de la famille dans un centre de réhabilitation pour drogues, faute d’endroit lus approprié.



portada-efectos.jpgEfectos secundarios
(Mondadori 2011)


En un escenario kafkiano, lleno de elementos cómicos y absurdos, el personaje principal de esta novela ejerce el peculiar oficio de presentar libros comerciales por encargo. Con argumentos inverosímiles dispara discursos que convencen al público de estar siempre ante "la gran obra del año". Contra las imposturas en las que escritores, editores, lectores imitan las costumbres propias de la farándula, el protagonista se refugia en la lectura de los clásicos. Pero una realidad atroz interviene las líneas que leemos, hasta secuestrar al personaje de su vida y a nosotros, de la trama.

Con un humor negro entre Chesterton y Beckett, Efectos secundarios es un experimento narrativo inusitado en el que Rosa Beltrán subvierte el espacio tradicional de lo literario. Esta singular obra representa un elogio al humanismo y al mismo tiempo un puente entre los diversos planos de una época nómada en la que la literatura se muestra como la única vía de escape a la extrema violencia.


portada-corte-01-230.jpgLa corte de los ilusos
(Planeta / Joaquín Mortiz 1995)

En su primera novela, Rosa Beltrán reinventa la vida y la muerte del único emperador mexicano, Don Agustín de Iturbide: su fastuosa corte, sus curiosos parientes, amantes, fieles enemigos. Todo esto está visto a través de diferentes personajes en una suerte de rehilete: la costurera parisina, Madame Henriette, la princesa Nicolasa, hermana del emperador, ninfómana y cleptómana, la Güera Rodríguez y el obispo Antonio Joaquín Pérez que escucha las confesiones de Ana María, la mujer del Dragón.

"Lejos de ser una simple aproximación histórica. La corte de los ilusos es una obra literaria cuyo valor se enriquece por medio de su deleitosa recuperación de refranes, dichos populares y evocaciones de la época. Al crear una tragicomedia de la historia mexicana Rosa Beltrán va más allá de la novela histórica. Rescata con buena prosa y el tono exacto toda una época y la transforma en literatura gracias a una imaginación y un justo equilibrio entre los datos recogidos en archivos y bibliotecas y su joven y fecunda capacidad creadora."
Elena Poniatowska

"
Un retrato esperpéntico de lo que era aquella corte de opereta, un doble México con muchos reflejos de la realidad actual, escrito con un tono de ironía, de ternura y con bastante humor."
Arturo Pérez Reverte

"Una novela excelentemente escrita."
Alí Chumacero


portada-amores-230.jpgAmores que matan
(Joaquín Mortiz, 1997; Seix Barral 2008)

Para tristeza de los románticos del mundo, no hay un amor que sea absolutamente satisfactorio: todos compor­tan peligros y riesgos nacidos en el otro; a veces en la piel de una madre, otras, en la pareja que una vez fue ideal y unos minutos o unos años después es una persona con quien no se tiene nada en común: un vulgar ladrón de carteras, una molesta compañía para viajar a la playa, una presencia que llena la casa, se desborda por encima de los muebles y se roba el aire.

Los amores consumen y ahogan. A quien no huye a tiempo, le arrebatan el alma.

Las historias de Rosa Beltrán en Amores que matan son los testimonios de mujeres y hombres enfrentados al amor, en cualquiera de sus manifestaciones, ya su incapacidad de es­capar de él: "En el amor todo son frases prestadas y uno nunca está seguro de decir lo que quiere decir cuando ama. Pero cuando uno quiere con todas sus fuerzas no estar allí yno puede hacerlo, ¿cómo se dice?"


portada-america-230.jpgAmérica sin americanismos
(Facultad de Filosofía y Letras, UNAM, 1997)

América, dicen sus escritores, es el mundo de las utopías. Por su imaginario desfilan sirenas, amazonas, buenos y malos salvajes, pero también indios piel roja, vaqueros, superhéroes y desencantadas estrellas de cine. Su épica conforma un discurso oscilante: de un lado, el nuevo Adán y la visión maravillada del mundo y, de otro, la retórica del enfrentamiento y el desencanto. A esta herencia debemos el "realismo mágico" y el crudo realismo de sus outsiders, las narrativas de buenos contra malos y la visión exotizada del trópico. Este libro es un recorrido por cinco momentos clave de la literatura del continente. Un primer paso hacia el descubrimiento de un verdadero Mundo Nuevo: el de la herencia retórica e imagística que une las literaturas de Norte y Latinoamérica.


portada-paraiso-230.jpgEl paraíso que fuimos
(Seix Barral, 2002)

Un nuevo virus inocula a las familias de la clase media: el amor en los tiempos de la excelencia. Si es cierto que todas las familias felices se parecen, ¿de qué modo son infelices las familias cuyo amor se rige en términos del éxito o el fracaso?

El paraíso que fuimos, segunda novela de Ro.sa Beltrán, habla de un padre empresario, una madre en búsqueda de nuevos modelos amorosos y cuatro hijos, uno de ellos, sin saberlo, un santo moderno. A partir del más reciente intento de este hijo (Tobías) de ingresar en la gloria, la familia Martínez del Hoyo se encierra en sí misma y construye un mundo misterioso hecho de convivios y terapias, de máximas de autoayuda, ritos new age y medicamentos donde el optimismo de manual es el arma para conquistar un mundo que apenas ayer era nuestro y que hoy ha perdido toda esperanza de significación.

El ritmo ágil, la ironía de doble filo y la variedad de recursos para descubrir lo que se ignora, hacen que Rosa Beltrán nos confirme por qué es una de las narradoras más destacadas de su generación.


portada-optimistas-230.jpgOptimistas
(Conaculta/Aldus, 2006)

Durante los últimos veinticinco años un buen número de poetas, narradores, dramaturgos y ensayistas han enrique­cido y transformado nuestra tradición literaria. Se trata de escritores originales y activos, cuyas obras —parte fundamental del panorama de las letras mexicanas— merecen ser mucho mejor leídas y conocidas. La colec­ción La Centena, en sus vertientes de narrativa, poesía, teatro y ensayo está dedicada a recuperar esas obras sig­nificativas y a valorar a sus autores.


portada-alta-230.jpgAlta infidelidad
(Alfaguara, 2006)

Julián, profesor de filosofía a punto de cumplir cincuenta años, divorciado y con un hijo, se relaciona con las mujeres hermosas por inclinación natural, con las feas por interés y con las buenas por reflexión... o al menos eso cree; el caso es que en su vida hay tres mujeres al mismo tiempo: Marcela, que está escribiendo un libro sobre Mujeres Ilustres; Silvina, una profesional de éxito; y Sabine, que no parece tener escrúpulos.

La historia del amor está toda escrita. Quien tiene buena fortuna puede elegir entre una vida exitosa o una existencia amorosa, pero nunca tener ambas.

En medio de la barbarie general de la vida, corta e insensata, los seres humanos tienen pocos espacios donde guardar un poco de calor. Es claro que Julián ya ni siquiera lo busca, complacido de navegar a la deriva entre una mujer y otra... hasta que ellas descubren el triple engaño.

En esta novela, intensa y reflexiva, Rosa Beltrán explora el lugar que los celos han tenido en la historia del arte y la vida de algunos genios de la literatura, y da un giro a las relaciones entre mujeres y entre éstas y los hombres en torno a lo que creemos saber sobre el amor.


portada-mantis-230.jpgMantis
(Molinos de viento, 2010)

Las mayores aportaciones que el siglo XXI ha dado a las sociedades son la certidumbre de la globalización y las di­versas categorías donde el significado de actos y explosio­nes se diluye en contextos que dificultan su interpretación, si la tienen.

En la aparente dicotomía donde divertirse o aburrirse manifiestan la actitud del hombre contemporáneo hacia la vida, se han instaurado nuevos ritos que sólo requieren de su cumplimiento para satisfacer las aspiraciones y deseos personales o colectivos. Estas acciones suceden en competencia directa con los sueños y deseos personales o colectivos, por ello seducen a los consumidores de bienes culturales y a los medios de comunicación.

Rosa Beltrán parte del azoro que le produce el privi­legio de la forma sobre el contenido para estructurar esta amplia reflexión donde se cuestiona al mundo de las narrativas contemporáneas y a sus destinatarios.

 

 

 

 

Edición: Rodrigo Martínez  
Diseño: Sergio Martínez